“Brothers and sisters...”: He aquí una de esas series con mucha calidad que ninguna de las cadenas españolas todavía se ha atrevido a comprar. Muchos personajes, cada uno con su propia vida que contar, rodeados por la magia que envuelve a los tradicionales feriantes. Magia y mitología que sobrevuelan las historias paralelas de un grupo de personajes de feria y de un predicador allá por los años 30. La Gran Depresión sobrecoge a Estados Unidos y cada uno tiene que buscarse las castañas para ganar algún que otro pavo y de paso algo que llevarse a la boca. Si algo de especial tiene este serie, de dos temporadas con 12 capítulos cada una, es la escenografía, montaje y calidad sonora, cuidados al máximo en cada una de las escenas.
Todos los personajes visten fieles a la época y a sus circunstancias. La trama, cargada de intriga y dosis de terror, transcurre lenta aunque eso no será obstáculo para engullirse unos cuantos capítulos del tirón porque engancha, vaya si engancha. Para empezar, vemos a un personaje que nos recordará al crimen de Twin Peaks (Michael J. Anderson). Ese pequeño gran hombre encargado de dirigir su Carnivale, donde el mozo Ben destacará por encima de todos, con ciertos dones innatos. Junto a ellos, un sinfín de personajes, cada uno de ellos con sus habilidades para los espectáculos que ofrece su trabajo. Entre ellos surgirán relaciones y desencuentros, enfados, indecisión y otras pequeñas subtramas que rodearán los caminos del predicador Justin (¡Aleluya Brother Justin!) y Ben Hawkins, cada uno con su penitencia. Éste último tendrá que averiguar cuál es la historia de su vida, mientras que el cura, de oratoria perfecta, congregará a fieles para su causa. ¿Qué causa?...
Sólo la presentación con los títulos de crédito ya llama la atención. La recomendación para ver esta serie (HBO) es total. Aunque el público pueda ser algo minoritario, no siempre lo bueno tiene que ser lo más popular. Bien es cierto que los pseudopolvos de Sexo en Nueva York, la paranoia de Lost o las relaciones chic que cantan por sí solas de High School Musical es lo que le gusta a las masas. Sin embargo, en ocasiones hay que apostar por este tipo de producciones. Quien vea CARNIVALE sabrá por qué.
Escrito por Alberto Pérez
jueves 17 de julio de 2008
¡Nos vamos de CARNIVALE!
Publicado por Pablo en 17.7.08
Etiquetas: Carnivale, Critica, Crítica de series
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1 comentarios:
Yo tengo el piloto desde hace un tiempo, pero lo he ido dejando para otro moemnto y no me doy decidido, a ver si un dia de estos...
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